Este martes 21 de julio de 2026, la aeronave aterrizó en Cuba con 700 paquetes de alimentos y 700 kits de higiene, el primer envío del nuevo programa de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares anunciado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para responder a la crisis que atraviesa la Isla.
En una vieja nave industrial del centro de la capital de Tabasco decenas de cubanos expulsados desde Estados Unidos han encontrado refugio y guía para intentar comenzar una nueva vida desde cero. La mayoría son adultos mayores, enfermos y sin redes de apoyo. Tampoco tienen derecho a retornar a la isla.
Desde el inicio de la cooperación europea con Cuba, se han financiado más de 200 proyectos en la isla por un valor acumulado cercano a 300 millones de euros. Paradójicamente, uno de los principales destinos de esa cooperación ha sido el sector energético.
El dólar estadounidense sigue inmóvil en el mercado informal cubano. La tasa representativa (TRMI) repite por cuarto día consecutivo los 660 CUP por dólar, una calma aparente que no disimula el deterioro acumulado en lo que va de julio: desde el cierre de junio, el peso se ha depreciado un 9.1 %, lo que equivale a 55 pesos más por cada dólar.
Las reformas llegan en un momento en que el Gobierno reconoce abiertamente la necesidad de «dinamizar» un mecanismo que, tras más de una década de vigencia, ha producido resultados muy por debajo de las expectativas.
A cinco años de las protestas del 11J no solo el calor se hace insoportable en Cuba. La persecución política aumenta, pero los cubanos siguen en las calles.